A vueltas con el gasto público

La neurosis que ha extendido la derecha sobre la necesidad de los recortes en el gasto público y la maldad intrínseca del déficit está conduciendo a un enfoque bastante sesgado de lo que significa realmente éste. El problema es que dada la amplitud de lo que implica, es fácil encontrar ejemplos utilizables para casi cualquier cosa, y cuando se habla de aumentarlo o reducirlo, nunca se quiere incluir todo el conjunto.

Gasto público incluye los fondos que se entregan a la Iglesia Católica, el coste de las misiones militares en Haití, Líbano o Afganistán, las compras de aviones de combate o tanques, el sueldo de los jueces o los inspectores de hacienda, las pensiones, los subsidios de desempleo, el mantenimiento de carreteras y ferrocarriles… El gasto público es también inversión, como el aeropuerto de Castellón (o el de León, o el de Badajoz, o el de Barajas), la M30 madrileña, las desaladoras del mediterráneo, la restauración ambiental de las Tablas de Daimiel,… En fin, a todos nos gustaría una evaluación de la oportunidad más rigurosa en inversiones y gastos, pero lo cierto es que a la hora de reducir sí hay ideologías.

La realidad nos dice, además, que las autoridades regionales y locales desempeñan un papel cada vez más importante. En 2009, una publicación técnica sobre política regional, Regional Focus, que publica UE, examinaba el gasto público en España. Las conclusiones son sumamente esclarecedoras, y sólo daré dos pinceladas.

Para empezar, en 2006 el gasto público suponía el 38,8 % del PIB, unos 380 000 millones de euros. Sin embargo, la importancia relativa del sector público se estaba reduciendo, porque en 1995 era el 44,4%. La mayor parte de esta disminución del gasto público se produjo durante la segunda mitad de los años 90, y en la actualidad, el sector público español se encuentra entre los más pequeños de la UE en cuanto a su participación en el PIB. Dicho de otra forma, no tenemos el mastodóntico sector público contra el que nos invitan a luchar.

Por otra parte, España es el país más descentralizado de la Unión si comparamos el gasto público gestionado por el gobierno central con el gasto total del sector público. En 2006, casi el 66% del gasto total en bienes de capital (esto es, inversión pública) tuvo lugar en el ámbito subnacional. O dicho de otra forma, las decisiones de gasto se localizan en comunidades autónomas y ayuntamientos más que en el Estado.

Anuncios
1 comentario
  1. Mikel dijo:

    Como señalan los datos (UE) nuestro gasto público ha estado en descenso (hecho obviado por los liberales), y eso dentro de una fase de crecimiento y expansión que nos ha llevado a tener un fuerte superávit previo hasta el estallido de la burbuja inmobiliaria-financiera (otro hecho obviado).
    El actual déficit está conformado tanto por la contracción de la base recaudatoria derivada del bajón economico general (salarios, sociedades, IRPF, IVA y consumo) como por un incremento bestial de los gastos sociales derivados (paro, principalmente, dreivado del estallido).
    ¿Qué se tiende a hacer? Las anteojeras ideológicas (que no miopía) tienden (de manera clásica) hacia la eliminación del gasto frente a una opción de intentar la ampliación de la base recaudatoria (que no son solo los impuestos).
    En especial lo más necesitado de España es una apuesta por
    actividades de mayor valor añadido, pero los gestores empresarales (patronal) hablan de crear empleo, en general, y no de aumentar el valor de lo producido por empleado. Y siempre recurro al ejemplo de los “camareros” (Arturo Fernández, Joan Gaspart) o de los “paletas”, pero que es muy veraz.
    Pero qué se puede esperar de un bloque que piensa “que con más construción saldremos antes del bache que nos han dejado”: es decir, que se sigue en bucle, que no se escarmienta y que no se ha leído a Santayana.
    Pero sobre los Gobiernos Autonómicos, je, je, de ellos, habrá que crear un post nuevo, porque … ¿qué han hecho?, y ¿quiénes? Las transferencias, cuando ha habido cambio de color, han tenido lugar hace bastante tiempo (eso es en términos políticos: un año), y cuando no ha habido … nos encontramos nada menos que más de tres legislaturas con el mismo color al frente del gobierno …

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s