En recesión

Hoy el INE ha dejado más en evidencia aún nuestra lamentable situación económica, al reconocer que cerramos el año 2011 ya en recesión. Los ajustes realizados sobre la Contabilidad Nacional trimestral han añadido una rebaja adicional de tres décimas acumuladas desde el tercer trimestre de 2011, con lo que desde entonces nuestro PIB está en retroceso. Un año, nada menos. Ni siquiera el “ya lo dije” me sirve de consuelo.

Un primer comentario, para los suspicaces, es que estos ajustes son perfectamente normales. Nada nos gustaría más a los economistas que tener todos los datos en tiempo real y de calidad, pero lo cierto es que tardan en llegar, no siempre lo hacen cuando se necesitan, y la información se va completando cuando es posible, porque no siempre es tan fiable como sería de desear. En política económica, por tanto, hay que jugar con los desfases: desde que una medida económica se adopta hasta que detectas efectos pasa tiempo, a veces demasiado, y a veces no conoces con exactitud qué está pasando.

La noticia en ABC se enfoca expresando la confianza del Secretario de Estado de Economía en que en los primeros trimestres de 2013 vuelva el crecimiento, si bien es cierto que no aporta una argumentación que justifique esas expectativas. Su expresión en la foto del digital no ayuda precisamente a creerle. En El País se presenta una gráfica en la que se ve la evolución de la tasa interanual, que me parece mucho más interesante, y me da pie a la segunda reflexión.

En la gráfica vemos la caída en picado de la economía española en 2008 y 2009, hasta que en el tercer trimestre de 2009 frena la caída: ahí tenemos los efectos del Plan E, que de hecho se implementó en el primer trimestre de 2009. En 2010 se registra cierto crecimiento, hasta el brusco parón del tercer trimestre de 2010: es la recompensa al frenazo de Zapatero de Mayo de ese año. El frenazo es progresivo, y el segundo golpe de recortes viene en cascada, primero a través de las Comunidades Autónomas, después con el frenazo fiscal del presupuesto de 2011. Las consecuencias son los sucesivos trimestres de decrecimiento del PIB, o sea, la austeridad.

Vista la política, vistas las consecuencias, ¿Qué podemos esperar para los próximos trimestres?

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2 comentarios
  1. anónimo dijo:

    Bueno, lo primero que hemos conseguido es alejarnos aun más del objetivo de déficit. Si el PIB es cada vez más pequeño, el déficit, en porcentaje sobre éste, será creciente si sigue siendo el mismo en términos absolutos. Al parecer, nadie en el PP es consciente de que están creando una espiral irresoluble.

    • peliculero dijo:

      El razonamiento es impecable: si el PIB decrece, la única forma de que el ratio déficit/PIB decrezca es que el déficit se reduzca más deprisa. Los creyentes en la “austeridad expansiva” dirían que esto es posible, pero para los que emplean el método científico cabe predecir un agudizamiento de la recesión. Yo añadiría algo: se está reduciendo la resiliencia del sistema, con lo que los efectos de los sucesivos recortes amplifican el efecto recesivo. Obviamente, contrastar esta hipótesis requiere una investigación, esto es simplemente intuitivo, pero yo no tengo complejos en reconocerlo.

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