Perspectivas de gobierno

Desde el pasado 20 de Diciembre, el deporte nacional de España es la formación de gobiernos. Acostumbrado a que las conversaciones que uno oye en cualquier bar sólo versen de fútbol, que de buenas a primeras las intenciones de Pablo Iglesias sean más comentadas que las de Neymar me reconcilia un poco con este país. Como no, los periodistas han alimentado este espectáculo. Supongo que hay hambre acumulada durante años, y también muchos intereses.

La capacidad de fijar agenda de los medios es sorprendente. Mas allá de que cada partido político quiera manejar los tiempos como más le convenga, la caverna mediática española nos ha mostrado su peor cara estas semanas, y sospecho que seguiremos viéndola, convirtiéndose en parte del problema a la hora de cerrar acuerdos por el sencillo camino de desautorizar la negociación y el acuerdo. La fragmentación política del actual parlamento no es algo coyuntural, vamos a convivir con ella bastante tiempo, por lo que unas nuevas elecciones nos darían repartos de escaños en la linea del actual. En caso de que se repitieran, y aunque sacar 10 mas o menos es importante para saber quien tiene poder de negociación y quien lidera, desde la perspectiva del resultado global es irrelevante. Los próximos gobiernos van a ser de coalición.

A los diputados, tanto del gobierno como de la oposición, se les acabó la buena vida, porque desde ahora no estará nada claro cuando se estará en un bando o en otro. Un parlamento fragmentado implica muchas opciones y muchos detalles a atender, y es imposible que nadie encuentre una fuerza política con la que comparta todo el programa y se sienta cómodo (eso no pasa ya ni con los propios compañeros). No queda más remedio que decidir que es lo esencial y trabajar sobre eso, definiendo bien un programa de gobierno (ahí Pablo Iglesias patinó al proponer personas y puestos antes de tener una agenda), y ser conscientes de que las incertidumbres y los riesgos son para todos.

Así las cosas, solo hay dos posibles gobiernos, de derechas o de izquierdas (en esto Iglesias sí tiene razón), se trata de que cada uno decida dónde quiere colocarse, y en todo caso, como no hay una mayoría amplia de un signo u otro, el dialogo va a ser una constante. Los que tengan aversión al cambio y a la incertidumbre tendrán que buscarse otra profesión, y algunos que no han tenido que pasar por este trance tal vez deberían abandonar su posición de gurú. Todo esto, en el fondo, limita mucho las posibilidades reales, y por tanto las posiciones de negociación de cada fuerza, así que mucho de lo que estamos viendo ahora queda comprendido en ese palabrejo tan actual: postureo. Por mucho que nos quieran amenazar con ello unos, o aconsejar otros, es imposible un gobierno en el que el PSOE permita de alguna forma que gobierne el PP, o viceversa, y Ciudadanos y Podemos van a tener que entenderse en algún momento.

A la política se la suele comparar con el ajedrez, por el diferente valor de las piezas, las posiciones tácticas y estratégicas, … pero en el caso español la comparación adecuada es el mus (y aquí sigo las propuestas de Antón Losada): sólo así podemos entender los movimientos de nuestros líderes. Así que las perspectivas de gobierno pasan porque Pedro Sánchez corte el mus de Rajoy, no vea el órdago a la chica de Iglesias y envide a juego.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s