Como engañar a un premio Nobel

El pasado 30 de junio, un numeroso grupo de científicos (109, para ser exactos) galardonados con premios Nobel, firmaron una dura carta acusando a Greenpeace prácticamente de crímenes contra la humanidad por su oposición al desarrollo de los OMG (Organismos Modificados Genéticamente), y específicamente del arroz dorado, un OMG que permite un mayor contenido de vitamina A.

En extensas zonas de Asia hay graves problemas con la carencia de vitamina A, que condena a la ceguera (y en último extremo a la muerte) a centenares de miles de niños. Como el arroz es la base de la dieta autóctona, un OMG que permite un grano con más contenido en esa vitamina parece una buena noticia. Sin embargo, el asunto de los OMG es bastante más complejo. Es verdad que con una población en crecimiento, va a ser necesaria una mayor producción de alimentos. Esta argumentación es la base de quienes defienden el uso de los OMG, y podría tener sentido si estuviéramos ya en una situación tal que fuera la única forma de alimentar a la humanidad.

Pero lo cierto es que nada más lejos de la realidad. Para empezar, cerca de la tercera parte de lo que se produce no llega a distribuirse, se tira, simplemente porque no está en el estándar (es grande, es pequeño, es feo, tiene mal aspecto…). Por otra parte, cerca de tres cuartas partes de la superficie agraria mundial está destinada a usos no alimentarios, lo que incluye pastos, cultivos para la ganadería, cultivos no alimentarios (por ejemplo, algodón) o cultivos de biocombustibles (es recomendable para comprobar estas cifras consultar la web de la FAO). Así pues, estamos destinando a la alimentación mundial el 25% de la tierra agraria, de lo que produce tiramos la tercera parte, y lo que queda lo distribuimos de forma tal que el 10% de la población mundial padece sobrepeso… Parece que el problema no es producir más.

¿Son saludables los OMG? Al nivel actual de nuestros conocimientos, parece que sí, pero no hay un consenso científico abrumador. De hecho, hay una declaración de más de 300 científicos que vienen a reconocer eso. El problema es que hay que subrayar lo de “al nivel actual de nuestros conocimientos”. La ciencia genética esta aun en pañales, y de hecho no sabemos qué efectos tiene a largo plazo una alimentación que incluya OMG (ni eso ni muchas otras cosas, como lo que sucede a largo plazo con las interacciones de estos organismos con la biodiversidad “convencional”, por ejemplo). En estas situaciones, es bueno actuar con cierto nivel de prudencia, y recordar las cosas que se hacían con productos que ahora sabemos que son peligrosos, pero que en su momento parecieron un gran avance.

Así que si no hay tanta necesidad ¿por qué hay tanta prisa por emplearlos? Fundamentalmente porque a diferencia de los seres vivos convencionales, los OMG son fabricados, están patentados y hay empresas (muy pocas, seis son las que controlan casi todas las patentes) que ganan mucho dinero vendiéndolos. Y también ganan mucho dinero, a cuenta de las administraciones públicas de algunos países, investigando nuevas variedades, que es el caso del arroz dorado. Porque el arroz dorado no existe, al menos todavía: se sigue en fase de investigación después de 20 años de trabajos y de muchos millones de dólares gastados. No sabemos si alguna vez se obtendrá, pero en todo caso queda pendiente aun la cuestión (que podría alegar un nutricionista) de si la sola modificación del arroz podría compensar un déficit sistemático de vitamina A en una dieta… ¿no saldría más barato alimentar mejor a esa población con carencias?

Así que oponerse a los OMG no es una insensatez ni un crimen, más bien lo contrario, y parece que el ejemplo cunde. Hasta en EEUU se plantean obligar a identificar a los productos que los usen (al menos en algunos estados), y tal vez por eso un oligopolio tan poderoso ha lanzado esta ofensiva. Nadie duda del talento de los 109 premios Nobel, pero es evidente que en el terreno de la especulación financiera (y los OMG son una cuestión básicamente de especulación financiera, aunque con terribles consecuencias ambientales, sociales y políticas) no tienen mucha visión, y les han manipulado sin disimulo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s